Podés seguirnos en RSS Facebook Twitter
Buenos Aires » | Estado del tiempo » El Tiempo Buenos Aires » Pronóstico | Santoral » San Esteban, protomártir.
Presupuesto de vivienda popular de 60 m2

La construcción de edificios y viviendas es mano de obra intensiva. La simpleza de las herramientas, los materiales y los oficios que requieren la hacen ideal para un futuro de plena ocupación. Quien crea que la desocupación es un efecto indeseado o colateral comete un error estratégico.. La desocupación está en el corazón del sistema.

Por » Barrio del Pato, Berazategui
correo@losocial.com.ar
 

1. Oligarcas versus albañiles.
2. Trabajo para todos
3. El presupuesto.
4. El plazo.
5. Resumen/conclusión.


De acuerdo a lo prometido a Sonia López y Toribio Toledo (compañeros guaycurúes del Pato, Berazategui, Rep. Argentina) aquí entregamos el presupuesto de una casa habitación, de 60 m2, en mampostería tradicional del país, edificada aisladamente o semiagrupada, sin prefabricados, construida artesanalmente, con herramientas de mano, comunes en la albañilería y demás oficios.

Este trabajo se realiza en camino hacia un encuentro de Derechos Humanos en Ecuador, adonde concurriremos a instancias del compañero Alexis Ponce. Tal vez sirva para darle materialidad a nuestras propuestas, como ya lo hicieron el presupuesto del buque Eva Perón, que se construye en el estatal Astillero Río Santiago, de Argentina, para la petrolera estatal PDVSA, de Venezuela, o el presupuesto de los patrulleros marinos, que se construyen en Astilleros ASMAR de Talcahuano, Chile, para la Armada de ese país.


1. Oligarcas versus albañiles.

En la ciudad de Buenos Aires, la población estable es de 3 millones de personas, pero en horario laboral crece a más del doble. Esto produce un aumento gigantesco del valor de los terrenos.

Hace un largo tiempo ya, en las inmediaciones de la terminal de trenes de Retiro, se asentaron comunidades de bolivianos, peruanos y argentinos de provincias norteñas (Salta, Jujuy, Tucumán) en terrenos fiscales que no tenían uso práctico. Se los conoce como vecinos de la Villa 31.

Actualmente, el gobierno de la ciudad (por ahora en manos de la derecha) quiere expulsarlos para realizar un negocio inmobiliario. Pero, lejos de irse, los humildes pobladores se han organizado y resisten el desalojo: ya construyen 2das y 3ras plantas con sus propias manos, a medida que sus familias van creciendo. Desesperados ante el vigor que toman estas construcciones, los funcionarios municipales aprovechan el aspecto de las mismas (ninguna tiene revoque) para alarmar a la clase media, denunciando una supuesta precariedad de las viviendas... y la peligrosidad de sus habitantes.

Pero los pocos habitantes de la Villa 31 que han sido entrevistados contestan con un argumento de hierro: "nosotros somos los albañiles que construimos las casas y los edificios de los mismos ricos que nos critican. ¿Por qué vamos a fabricar mal nuestras propias casas cuando hacemos las de ellos con toda corrección?... pareciera que, en su afán de echarnos de aquí, se olvidan de que durante el día trabajamos para sus empresas, y ahí están, albañiles y oligarcas, disputando unos terrenos que se han hecho céntricos con el crecimiento de la ciudad. Desparejos por piel, por bolsillo y por cuna, hablan, piensan y viven muy diferente los unos de los otros.


2. Trabajo para todos.

La construcción de edificios y viviendas es mano de obra intensiva. La demanda de trabajadores en su caso es evidente. Además, la simpleza de las herramientas, los materiales y los oficios que requieren la hacen ideal para un futuro de plena ocupación.

Pero el militante que crea que la desocupación es un efecto indeseado o colateral del capitalismo, comete un error estratégico. La desocupación está en el corazón del sistema. No existe, no es posible el capitalismo sin un "ejército industrial de reserva" (o, lo que es lo mismo, una "tasa natural de desempleo'') que mantenga "disciplinada" a la masa de trabajadores.

En ausencia del temor a la desocupación, nuestros compañeros se sentirán seguros de sí mismos como para marchar hacia mayores reivindicaciones. Conscientes de tener un trabajo estable, será apenas cuestión de tiempo para que se hagan valer.

Pero el capitalismo no está dispuesto a dar ni un ápice más de lo que ya dio. Por el contrario, en vez de ampliar la base de consumo para proveer de nuevos clientes a sus tecnologías de alta productividad, prefiere excluir masas cada vez mayores de sus propios mercados. Parece contradictorio, pero no lo es.

El capitalismo ha demostrado ser una ideología coherente en lo político más aún que en lo económico. No vacila un instante: si ha de perder poder, posterga la ganancia; pues aprendió que, manteniendo el control, poco tardará en volver por ella. En cambio, si pierde el poder, al no controlar la situación, pone en riesgo el margen de las ganancias futuras.

Por eso su rechazo total a la intervención del Estado: aunque en el corto plazo le signifiquen una rápida ganancia, el subsidio del consumo y la posibilidad del pleno empleo cortan su poder sobre la masa; pues pleno empleo y subsidio destruyen al "mercado" como único distribuidor de bienestares y quebrantos.

De lo anterior deducimos que la construcción de edificios y viviendas como fuente de ocupación para nuestra mano de obra ociosa es una potente herramienta. Pero también que, para alcanzar y sostener en el tiempo una situación de pleno empleo, deberemos avanzar hacia el Socialismo del Siglo XXI, ya que, si permaneciéramos en el capitalismo, será el propio sistema político el que atente contra las fuentes de trabajo.

Por lo tanto, en una política que triunfe sobre la desocupación, los albañiles serán nuestros aliados... y los oligarcas nuestros peores enemigos.


3. El presupuesto.

Veamos entonces los valores del presupuesto de nuestros queridos albañiles, pintores, plomeros, electricistas, carpinteros, yeseros, compañeros que constituyen la honra y excelencia del trabajo argentino; todos ellos hermanos de clase de la Patria Grande. Nacidos en Chuquisaca, en Metán, en Palpalá, en el Cuzco, en Tafí Viejo, trabajan junto a nosotros unidos por un suelo que no hace diferencias, que no discrimina por frontera, piel o cuna: el suelo patrio de la Pachamama.

El valor total de cada tarea (es decir, sumando el trabajo propio de la obra en construcción al que resultó de producir el material que se utiliza en la misma) resulta como sigue:

3.1. Preparación del terreno, obrador, replanteo= 188 hh.
3.2. Aislaciones= 88 hh.
3.3. Mampostería de cimientos y elevación = 1.560 hh.
3.4. Revoques gruesos= 740 hh.
3.5. Revoques finos= 465 hh.
3.6. Cubiertas= 1.100 hh.
3.7. Cielorrasos suspendidos y/o aplicados=. 648 hh.
3.8. Contrapisos= 180 hh.
3.9. Pisos y zócalos= 550 hh.
3.10. Revestimientos= 94 hh.
3.11. Carpintería de madera= 452 hh.
3.12. Carpintería metálica y/o de hierro= 468 hh.
3.13. Instalación sanitaria= 270 hh.
3.14. Provisión de agua= 375 hh.
3.15. Instalación eléctrica= 360 hh.
3.16. Instalación de gas= 460 hh.
3.17. Artefactos de cocina y baños con grifería: 370 hh.
3.18. Herrajes= 96 hh.
3.19. Vidrios= 190 hh.
3.20. Calefón o termos y estufas = 180 hh.
3.21. Pintura= 276 hh.
3.22. Detalles de terminación y limpieza = 90 hh.

3.23. Total mano de obra y materiales= 9.200 hh.

3.24. Subtotal materiales= 5.060 hh.

3.25. Subtotal mano de obra= 4.140 hh.


4. El plazo.

Si contamos con los materiales en el obrador o en un corralón de ágil aprovisionamiento, la obra fluirá con continuidad, y, en aproximadamente 6 meses, se podría habilitar la vivienda para ocuparla. Pero si tenemos en cuenta que los materiales insumen tanto trabajo como la obra en sí en un plan nacional a gran escala, habrá tantos trabajadores en los barrios populares que se estén construyendo como en las bloqueras y los hornos de ladrillo, las canteras de cal, los aserraderos de madera, y las fábricas de mosaico, pintura, vidrio, herrajes, calefones, cocinas, canillas, muebles, puertas, ventanas, o lo que sea que la obra demande.

Esto quiere decir que, cuando las 4.140 hh de cada vivienda se estén ejecutando en el barrio en construcción, habrá otras 5.060 hh que, al mismo tiempo, se estarán trabajando en otras partes para abastecerla de materiales. Y, si ese abastecimiento marcha parejo con la obra, se deberían producir los materiales al mismo ritmo que se levantan las casitas, esto es, en el mismo plazo aproximado de 6 meses que se ha estipulado más arriba.

Por lo antes dicho, resulta que la totalidad del trabajo necesario (materiales+construcción) debe realizarse en simultáneo.

Esto equivale a decir que el valor total de la vivienda (las 9.200 hh) debe ejecutarse en esos 6 meses, a un promedio de 1.533 hh/mes.

Ahora bien, si se consideran 22 días de trabajo por mes, en jornadas de 9 hh/día, el total mensual por trabajador asciende a 198 hh/mes. Combinando ahora las horas mensuales que demanda la vivienda con este valor, se deduce que por cada casita es posible, entre materiales y mano de obra, pagar 7,7 sueldos constantes (que la economía clásica llamaría "directos") durante 6 meses.

Finalmente con este punto, un plan nacional de vivienda que se propusiera construir en un plazo de 8 años 500.000 casitas como la descripta, debería entregarlas a razón de 62.500 viviendas/año, es decir, un promedio de 31.250 casas cada 6 meses. Si asociamos a cada una de ellas los 7,7 sueldos durante el mismo lapso, se concluye que a lo largo del semestre tenemos 242.003 sueldos constantes. Y así repitiendo, por 15 semestres más, hasta terminar.

Sumado y/o asociado a esto, también vienen otros 353.324 puestos de trabajo (Matriz insumo producto 1997, Aumento de demanda agregada de la construcción, Minist. Econ. Rep. Argentina) a lo largo de los mismos 8 años, que ocuparán los trabajadores de áreas "indirectas" (ropa, transporte, educación, comida, salud, agua, luz, basura, teléfono, policía, esparcimiento, obras sanitarias, etc.).

He aquí la estabilidad laboral mencionada al principio: 242.003 (por mano de obra y materiales) + 353.324 (por "indirectos") = 595.327 puestos de trabajo garantizados por 8 años... En esta situación, no cuesta mucho imaginarse a los albañiles (y a todos los demás) exigiendo su propia casa en el mismo plan... y con 8 años de trabajo garantizado por delante, ¿Qué cosas no se les ocurrirán?... ¿Por qué no vacaciones, educación, viajes, salud, auto, confort?.. ¡hasta la misma felicidad se les puede ocurrir!...


5. Resumen/conclusión.

5.1. La construcción de viviendas y edificios es una poderosa herramienta para generar los puestos de trabajo que eliminen la desocupación en el territorio de la Patria Grande. Este ejemplo argentino así lo demuestra.

Proyectos similares en las áreas de transporte, energía, industria, alimentos, defensa, etc. irán dando las condiciones para establecer el derecho al trabajo como un derecho humano comparable al de la educación, la salud o cualquier otro. Pero:

5.2. Una situación de pleno empleo significa la pérdida del control político por parte del sistema capitalista que hoy lo detenta. Por lo tanto, para alcanzarla y sostenerla en el tiempo, es necesario también avanzar hacia otro ordenamiento político, que, para nosotros, es el Socialismo del Siglo XXI.

Esta funcionalidad política del desempleo es cuantificada (y por lo tanto también legitimada) en los manuales de la economía capitalista: entre 2% y 5% de la población económicamente activa.

5.3. Un plan de viviendas populares como el mencionado (500.000 casas en 8 años) asegura 595.327 puestos de trabajo para el mismo lapso (lo que equivale al 20% de la desocupación reconocida por el gobierno, o al 7,5% de la desocupación real). Esta estabilidad laboral, en manos de compañeros hoy desocupados, es socialmente (y por lo tanto, también políticamente) desestabilizante. La dignidad que el trabajo produce exigirá nuevos derechos en el corto plazo. Todos ellos irán por su lugar bajo el sol.

5.4. El valor a invertir en este plan es de 4.600 millones de hh en el total de los 8 años, a razón de 575 millones de hh/año. Las reservas actuales de Argentina equivalen a 12.000 millones de hh. Por lo tanto, el plan enunciado es inferior al 5% /año de las reservas. Si se optara por invertirlas, las mismas retornarían con creces como producto bruto interno del país. Pero:

5.5. En abierta contradicción ideológica a este planteo, los sucesivos gobiernos capitalistas de Argentina, privilegiaron el pago de los servicios de una deuda externa ilegal e ilegítima (denuncia del Dr. Alejandro Olmos, fallo del Juez Ballesteros).

Esto demuestra, una vez más, que la principal dificultad no es técnica sino política. Y también que el capitalismo es, por sobre las demás cosas, un sistema político que subordina la economía a su estrategia de poder... igual que todo otro sistema político.



Barrio del Pato, Berazategui, Junio2009
República Argentina de la Patria Grande
Agrupación Nacional Unidad y Solidaridad de ATE
Movimiento de Liberación Nacional 26 de Julio
BRPP

Publicado el 02/08/2009

Opciones de la nota